Mi(s) tío(s)

Hoy he recibido una triste noticia. Me ha llamado mi madre para decirme que mi tío Pepe (su hermano) había fallecido. Ayer ya me avisó con otra llamada: “el tito se está muriendo” y entonces supe que mi tío no volvería a mirarme con sus enormes ojos claros nunca más, como hizo por última vez hace 7 meses en la boda de su nieta.
Tíos y tías (contando a los consortes) he tenido 12. De los cuales aún viven ya solo 4. Pero en mi fuero interno yo siempre he sentido que tenía 2 tíos: mi tío Peté y mi tío Pepe. Si oía de boca de mis padres o mis hermanos la palabra “tito” pensaba en uno de ellos dos, quizás los más cercanos a mí, los que, por circunstancias, he visto con más frecuencia y he tratado más y, por tanto, a los que más cariño he tenido. De igual manera que, si oía o pensaba en la palabra “primos” los que primero me venían a la cabeza eran los hijos de uno y de otro, y el resto de primos me parecían más “desconocidos” o lejanos.
