Tener y Ser
Lo importante no es TENER, sino SER.
Bueno, depende.
Tengo sentimientos. Soy capaz de disfrutar contemplando una puesta de sol y sentir la inmensidad de lo insignificante y maravillosamente cotidiano. Puedo llorar ante la muerte repentina de un ser al que querría darle tan solo unos minutos de mi vida. Puedo emocionarme ante los ojos grandes y vidriosos de un gitanillo que me miran entre churretes y piojos. Soy capaz de sentir cómo una mujer hermosa altera los poros de mi piel con su sola presencia. Puedo gozar ante la caricia de palabras amables que suavizan mi alma. Y puedo sentir la alegría de un abrazo fuerte y cálido de un buen amigo.
