Poemas para una despedida
No creo que este blog vea más entradas. Nunca ha tenido muchos lectores, pero a los pocos que sí que lo leéis no puedo engañaros con la falsa esperanza de que algún día al abrir vuestro lector de feeds os vayáis a encontrar un nuevo texto aquí.
Tampoco pensé en ningún momento publicar en este blog poemas que he escrito (no obstante están todos en internet, en otra página y firmados con mi nombre real) pero hoy quiero
despedir
este bloghoy quiero despedir este blog con tres poemas, escritos en distintas épocas pero que bien podían haberse escrito en este instante.
Hoy me he encontrado con que de nuevo ha llegado la primavera al calendario, aunque no a mi vida, aún inmersa en un gélido invierno. Y he pensado en el primero de los poemas. Curiosamente se titula “San Nicolás” (fue escrito en el mirador albayzinero de dicho nombre) y mirando hoy mi calendario de mesa me encuentro con que es precisamente San Nicolás. Qué cachondo el destino con sus dementes coincidencias…
La no-primavera se traduce en una alegría perdida, por lo que he rescatado también ese poema tan antiguo, pero tan actual, llamado precisamente así. Y todo ello no ha hecho sino traerme a la memoria la exactitud profética de lo que ya escribiera hace unos años en dos poemas, de lo que habría que ocurrir y así ha sido.
Tapamos los textos de este blog con una sábana para que no cojan polvo. Cerramos el gas. Apagamos la luz. Y echamos la llave…
