El mar en mi cabeza

Cierro los ojos y oigo el mar. Oigo las olas rompiendo en mi cabeza. Con violencia, erosionando las rocas que eran mis sueños y mis proyectos. El agua se filtra a través de ellos y afloran por mi rostro en forma de lágrimas. Lagrimas saladas, de agua salada.

Cierro los ojos y huelo el mar. Con ese aroma a salitre que quema la nariz y la garganta cuando tragas agua. Ese olor a melancolía, a viejos veranos de cuando eras niño y a piedras mojadas.. El olor de la pérdida y la añoranza por lo que ya no volverá.

El mar está en mi cabeza. Golpeándome. Empapándome. En mi cabeza también hay un viejo marinero, sentado en el suelo y zurciendo redes. Me mira y me dice: “Muchacho, el mar está en tu cabeza”. Tiene razón. El marinero ya no está. Todo es mar en mi cabeza.

Y mientras los sueños se ahogan, las ilusiones naufragan y los anhelos se sumergen, busco con la mirada un horizonte que no encuentro. Siento en mi cara las gotas de las olas al romper contra la esperanza.

Todo es mar en mi cabeza.

7 de febrero de 2007  Sensaciones  Comentarios (2)

Tener y Ser

Lo importante no es TENER, sino SER.

Bueno, depende.

Tengo sentimientos. Soy capaz de disfrutar contemplando una puesta de sol y sentir la inmensidad de lo insignificante y maravillosamente cotidiano. Puedo llorar ante la muerte repentina de un ser al que querría darle tan solo unos minutos de mi vida. Puedo emocionarme ante los ojos grandes y vidriosos de un gitanillo que me miran entre churretes y piojos. Soy capaz de sentir cómo una mujer hermosa altera los poros de mi piel con su sola presencia. Puedo gozar ante la caricia de palabras amables que suavizan mi alma. Y puedo sentir la alegría de un abrazo fuerte y cálido de un buen amigo.

(Leer completo)

27 de enero de 2007  Reflexiones  Comentarios (2)

Y…

En aquel país llegó al poder un dictador. Y lo primero que dijo fue: ¡Queda prohibida la imaginación!. Y nadie del país podía imaginar ni soñar bajo pena de ser encarcelado. Era todo tan gris que unos pocos se rebelaron y derrocaron al dictador. Proclamaron un “gobierno de salvación” y dijeron: ¡La imaginación es obligatoria! Y todo el mundo se pasaba todo el día imaginando e imaginando sin trabajar ni hacer avanzar el país. Así que se hicieron elecciones y ganó quien decía: ¡La imaginación es opcional!. Y unos optaron entonces por imaginar mientras otros optaron por lo contrario. Y hubo tal enfrentamiento nacional entre un bando y otro que los militares tuvieron que actuar y un general se hizo cargo del gobierno. Y lo primero que dijo fue: ¡Queda prohibida la imaginación! Y…

7 de enero de 2007  Cuentos  Comentarios (3)

El nacimiento de Jesús

Era avanzada la tarde y llevaban ya muchas horas de camino, José guiaba a la mula bajo un cielo despejado que empezaba tímidamente a cargarse de estrellas parpadeantes. María medio dormitaba a lomos de la mula entrecortando su rostro sereno con periódicos gestos de dolor que contraía de vez en cuando sus entrañas. Belén se divisaba a pocas millas en el camino y José recorrió ese corto trayecto sumido en miles de pensamientos dispares que surcaban su cabeza y su alma.

(Leer completo)

21 de diciembre de 2006  Cuentos  Comentarios (3)

Cuentos desde La Magdalena (IV): El café

LA TAZA DE CAFÉ CON LECHE estaba frente a él, dibujando sobre el mantel blanco un círculo perfecto de color marrón claro. El resto de asientos de su mesa estaban vacíos y la gente, de pie entorno al buffet, no hacía más que mirar para todos lados, sin duda, forjándose una primera impresión de cada uno de los rostros desconocidos que les rodeaban. Instintivamente sus ojos fueron planeando de rostro en rostro, sobre todo los de las chicas, emitiendo un primer veredicto (en algunos casos inapelable) sobre su belleza o no y preguntándose si sería simpática, si estaría sola o si iría a su mismo curso. Tomó un sorbo de su café y abrió el paquete de magdalenas. “Ya veremos cómo empieza esto” se dijo tranquilamente.

(Leer completo)

14 de diciembre de 2006  Cuentos, Recuerdos  Comentarios (1)
« + recientes + antiguos »